Hace ya algunos años, en Septiembre del 2004, paseando a orillas del Sena, encontré este póster en uno de esos puestecillos de libros, los “bouquinistes”. Era el último que quedaba, y tarde mucho tiempo hasta que encontré otros para poder regalarlos.
Apenas llevaba unos días por allí, no sabía hablar francés, no tenía sitio donde alojarme durante todo el año y no conocía a nadie que pudiera echarme una mano.
Este lema me acompañó durante todo ese año. En la pared de una habitación estupenda en la Maison du Cambodge dentro de la Cité Universitaire. Donde ya no recuerdo cuántas personas llegaron a pasar, ni de cuantas nacionalidades. Acabé el curso, encontré trabajo, hablé francés y me llevé un montón de amigos y de experiencias.
Cada vez que empiezo algo de cero o parece que se pone díficil, me acuerdo de esos primeros momentos: WE CAN DO IT.






